Balas, Narcos y Morquecho

Publicado por Hiram , domingo, 13 de marzo de 2011 10:18



Balas, Narcos, y Morquecho


Por Hiram Gustavo Valles Castrejón



Antonio Morquecho es uno de los periodistas más valiente de nuestro estado, él persigue las balaceras como un sabueso y no se deja intimidar por las ráfagas de municiones que pasan a un escaso metro de su cuerpo. Las comunidades morelenses le demuestran su admiración, cuando Morquecho se acerca en su motocicleta saben que él “se va a rifar el cuero” con tal de dar a conocer los hechos. Este periodista ha traspasado la barrera de lo temporal, cada vez que alguien cante su corrido recordará a Morquecho como un hombre valiente y comprometido con la gente.





“Los grandes hombres no naces, se hacen.” Esta frase no es del todo cierta en cuanto a Morquecho; “Yo aprendí el periodismo de manera empírica, estudié administración pero esa no era mi pasión”, el periodismo para él es una profesión que se perfecciona con la práctica, la investigación y el trabajo de campo. Sin embargo desde que tenía 7 años el periodismo ya corría por sus venas, “yo vendía periódicos en mi bicicleta, después quise dejar de venderlos y empezar a escribirlos”. Morquecho cuenta con una atracción innata por el peligro y la adrenalina, de niño quería ser soldado; esto se suma a la práctica del periodismo objetivo y responsable, dando como resultado un talento inigualable que ya ha sido reconocido con el Premio Nacional de Periodismo.





–¿Qué diferencia hay entre un informador y un periodista?





–Un periodista retoma a la gente, no se deja corromper por cuánto le paguen o qué le puedan dar. No traiciona a sus lectores por nada, porque ellos son los que te dan de comer. Morquecho mantiene una lealtad inigualable con sus lectores, “los políticos pueden darse el lujo de mentir, ellos sólo están aquí cuatro años, después se van.” La diferencia es que un gran periodista siempre está presente, se podría decir que ha firmado un pacto de confianza con sus lectores, ellos seguirán creyendo en sus palabras mientras él sea incorruptible.




La situación del periodismo en nuestro estado y en nuestro país es la misma: “No hay suficientes instituciones que puedan preparar a los jóvenes como buenos periodistas.” Por ese motivo la calidad es mínima, los periodistas no verifican la noticia, engañan a la gente con afirmaciones que nunca ocurrieron, incluso juegan bromas a través de las redes sociales.






“Herramientas como Facebook y Twitter facilitan el trabajo de un periodista, sin embargo él debe aprender a usarlas”, en Internet es muy fácil confundir el entretenimiento y la noticia, ésta debe ser de interés colectivo y sobre algún hecho fuera de lo común. Las futuras generaciones de periodistas puede mejorar gracias a estos dispositivos, “yo uso mucho Facebook, me deja subir fotos, video y mensajes largos”, el periodista de hoy en día podrá comunicar una noticia a través de texto, imágenes y sonidos al mismo tiempo, esas son las posibilidades que ofrecen las redes sociales.





–¿Cómo crees que ha cambiado la manera en la que percibimos a los narcotraficantes?





–Hoy en día existe una psicosis en contra de los narcotraficantes, el narcotráfico existió desde siempre, hoy en día se palpa una guerra tan violenta porque se ha roto el equilibrio entre cárteles, esa violencia tan intensa es lo que nos asusta. El narcotráfico tiene sus raíces en el problema de la justicia social, las clases bajas cada vez son más pobres y se cometen más abusos en su contra, en ese tipo de ambiente el narcotráfico es una manera de sobrevivir, no es buena ni mala, no tiene una etiqueta moral. Un día entrevisté a un narcotraficante en un centro de readaptación social, él me dijo que desde pequeño vio el narcotráfico, era normal para él, su hijo ahora le pregunta por qué está encarcelado, si no hace nada malo.




Morquecho sabe que su trabajo solamente es retratar la realidad, darle voz a quienes no pueden pronunciar sus palabras, “yo sólo muestro, el cambio lo conforma la sociedad”. El ganador del Premio Nacional de Periodismo conserva la esperanza de que los ciudadanos tengamos el mismo valor para actuar y cambiar las injusticias que él retrata.






Morquecho casi muere en el 2001 tras ser atacado por un comando armado, nuevamente en el 2005 puso su vida en peligro tras adentrarse en el basurero de Tetlama, el olor era así de mortal. El periodista detecta y denuncia las injusticias sociales; la sociedad por su lado debe exigir soluciones, este es el binomio por el que Morquecho apuesta, incluso poniendo su vida de por medio.

1 Response to "Balas, Narcos y Morquecho"

Alma Karla Says:
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