El dolor de Calderón
A nadie le gustaría quedar grabado en la memoria de un país como el responsable de 30. 000 muertos. Menos placentero sería que ese enorme tributo no haya servido para debilitar la amenaza del crimen organizado y el narcotráfico; ese es el dolor de nuestro presidente Felipe Calderón. Las pantallas nos destellan con imágenes sobre violencia extrema, incompetencia del gobierno, y la fragilidad de las instituciones mexicanas.
Los medios de comunicación construyen, ladrillo a ladrillo, la opinión pública de la sociedad mexicana; al final existe una muralla que nos aleja del gobierno y nos hace pensar en un "Estado fallido". En las actuaciones de los medios mexicanos encuentro varias de las teorías y estructuras periodísticas, que podrían parecer contradictorias. No cabe duda que los grandes monopolios mediáticos censuran la información que atenta contra los intereses de los grandes grupos capitalistas, que ven la comunicación como un negocio redondo.
El papel de Televisa y TV Azteca va aún más lejos, no conformes con silenciar información "incómoda", chantajean y sobornan para influenciar las decisiones políticas. Los medios de comunicación son autoritarios en México, es la realidad, Un ejemplo perfecto del ejercicio manipulatorio mediático es el debate que el presidente Calderón deja ver en su entrevista con el diario "El País", él dice que en México hay una rivalidad entre desarrollo y nacionalismo, pone como ejemplo la estancada evolución de la industria petrolera. Este tipo de nacionalismos ridículos, donde TV Azteca se empeñó en fabricar cápsulas donde explicaban cómo la intervención de empresas extranjeras era como regalar el preciado oro negro; lástima que estas cadenas televisivas no muestran el mismo patriotismo para mantener las inversiones de sus empresas dentro del país.
Por otro lado también hay destellos de la teoría de liberal en los medios mexicanos, sin embargo ésta sólo está presente en algunos medios de comunicación independientes. La investigación por medios legales es lo que caracteriza este tipo de teoría, documentales como "Presunto culpable" no deben ser castigados por el modelo autoritario que tanto daño nos hace. Aplaudo la apertura de nuestro presidente para hablar temas delicados e incómodos, por ejemplo el percance con el embajador Pascual. Calderón utilizó los medios pluralistas para dejar muy en claro que desaprovaba la opinión del embajador sobre nuestro ejercito; los medios de comunicación en una teoría liberal deben abrir la puerta al debate y a la negociación, pilares fundamentales de una verdadera democracia. La conclusión del evento no reflejó lo que la teoría liberal sustenta; al final el embajador no toleró la presión ejercida y renunció a su puesto, ésto podría ser un poco autoritario también, el uso de los medios de comunicación por parte del gobierno para ejercer gran presión.
En nuestro país no es tan sencillo disociar una teoria de las demás, todas están entrelazadas en una gran maraña que vale la pena diseccionar. La teoría soviética puede ser observada en los medios electrónicos y digitales, por ejemplo los blogs, gracias a ellos hoy puedo publicar esto sin mayor complicación. Este tipo de herramientas están en manos del pueblo, apoyan los movimientos progresistas, por ejemplo las muestras de repudio a la violencia, originadas por la muerte Francisco Sicilia.
El dolor de Calderón es quedar como el malvado de la película, sin que nadie tenga en la memoria la estabilidad económica que supuestamente mantuvo durante los tiempos de crisis, o las grandes obras carreteras que presume, y menos aún los miles de hospitales y clínicas que ha creado para brindarnos salud. Los medios de comunicación más poderosos lo mantienen en un estatus de villano, como el hombre que ha hechado por la borda 30 mil vidas.
Como todo en la vida, no puede ser completamente blaco ni negro, la actuación del presidente sin duda alguna ha tenido aciertos, si deseamos conocerlos es necesario informarnos por otros medios, saber la otra mitad de la historia. Lo que no cambia, sin importar los medios, es el luto que vive nuestro nación, ningun avance en infrestructura o economía vale más que la sangre de 30 mil mexicanos.
Balas, Narcos, y Morquecho
Por Hiram Gustavo Valles Castrejón
Antonio Morquecho es uno de los periodistas más valiente de nuestro estado, él persigue las balaceras como un sabueso y no se deja intimidar por las ráfagas de municiones que pasan a un escaso metro de su cuerpo. Las comunidades morelenses le demuestran su admiración, cuando Morquecho se acerca en su motocicleta saben que él “se va a rifar el cuero” con tal de dar a conocer los hechos. Este periodista ha traspasado la barrera de lo temporal, cada vez que alguien cante su corrido recordará a Morquecho como un hombre valiente y comprometido con la gente.
“Los grandes hombres no naces, se hacen.” Esta frase no es del todo cierta en cuanto a Morquecho; “Yo aprendí el periodismo de manera empírica, estudié administración pero esa no era mi pasión”, el periodismo para él es una profesión que se perfecciona con la práctica, la investigación y el trabajo de campo. Sin embargo desde que tenía 7 años el periodismo ya corría por sus venas, “yo vendía periódicos en mi bicicleta, después quise dejar de venderlos y empezar a escribirlos”. Morquecho cuenta con una atracción innata por el peligro y la adrenalina, de niño quería ser soldado; esto se suma a la práctica del periodismo objetivo y responsable, dando como resultado un talento inigualable que ya ha sido reconocido con el Premio Nacional de Periodismo.
–¿Qué diferencia hay entre un informador y un periodista?
–Un periodista retoma a la gente, no se deja corromper por cuánto le paguen o qué le puedan dar. No traiciona a sus lectores por nada, porque ellos son los que te dan de comer. Morquecho mantiene una lealtad inigualable con sus lectores, “los políticos pueden darse el lujo de mentir, ellos sólo están aquí cuatro años, después se van.” La diferencia es que un gran periodista siempre está presente, se podría decir que ha firmado un pacto de confianza con sus lectores, ellos seguirán creyendo en sus palabras mientras él sea incorruptible.
La situación del periodismo en nuestro estado y en nuestro país es la misma: “No hay suficientes instituciones que puedan preparar a los jóvenes como buenos periodistas.” Por ese motivo la calidad es mínima, los periodistas no verifican la noticia, engañan a la gente con afirmaciones que nunca ocurrieron, incluso juegan bromas a través de las redes sociales.
“Herramientas como Facebook y Twitter facilitan el trabajo de un periodista, sin embargo él debe aprender a usarlas”, en Internet es muy fácil confundir el entretenimiento y la noticia, ésta debe ser de interés colectivo y sobre algún hecho fuera de lo común. Las futuras generaciones de periodistas puede mejorar gracias a estos dispositivos, “yo uso mucho Facebook, me deja subir fotos, video y mensajes largos”, el periodista de hoy en día podrá comunicar una noticia a través de texto, imágenes y sonidos al mismo tiempo, esas son las posibilidades que ofrecen las redes sociales.
–¿Cómo crees que ha cambiado la manera en la que percibimos a los narcotraficantes?
–Hoy en día existe una psicosis en contra de los narcotraficantes, el narcotráfico existió desde siempre, hoy en día se palpa una guerra tan violenta porque se ha roto el equilibrio entre cárteles, esa violencia tan intensa es lo que nos asusta. El narcotráfico tiene sus raíces en el problema de la justicia social, las clases bajas cada vez son más pobres y se cometen más abusos en su contra, en ese tipo de ambiente el narcotráfico es una manera de sobrevivir, no es buena ni mala, no tiene una etiqueta moral. Un día entrevisté a un narcotraficante en un centro de readaptación social, él me dijo que desde pequeño vio el narcotráfico, era normal para él, su hijo ahora le pregunta por qué está encarcelado, si no hace nada malo.
Morquecho sabe que su trabajo solamente es retratar la realidad, darle voz a quienes no pueden pronunciar sus palabras, “yo sólo muestro, el cambio lo conforma la sociedad”. El ganador del Premio Nacional de Periodismo conserva la esperanza de que los ciudadanos tengamos el mismo valor para actuar y cambiar las injusticias que él retrata.
Morquecho casi muere en el 2001 tras ser atacado por un comando armado, nuevamente en el 2005 puso su vida en peligro tras adentrarse en el basurero de Tetlama, el olor era así de mortal. El periodista detecta y denuncia las injusticias sociales; la sociedad por su lado debe exigir soluciones, este es el binomio por el que Morquecho apuesta, incluso poniendo su vida de por medio.
La entrevista como poesía
Por Hiram Gustavo Valles Castrejón
Una buena entrevista y un poema no están tan alejados uno del otro; Octavio Paz se refiere a ésta como un acto de amor. Escudriñar entre los recuerdos y las vivencias de otro requiere empatía, y sobre todo sinceridad.
La profesora de cátedra Alma Karla Sandoval Arizabalo puntualiza aún más la hermandad entre poesía y entrevista: “La precisión y la claridad son factores comunes de ambos géneros; una entrevista puede ser toda una creación literaria.” Parece poco común el paralelismo entre la entrevista y la poesía, pero Alma Karla no cree que un poema sólo exista para crear imágenes exquisitas, ella cree en el valor y la utilidad de un poema para denunciar la realidad.
En el 2008 su padre, Jorge Sandoval, fue golpeado por acusar al presidente municipal de Zacatepec por malos manejos de recursos públicos. Ayudó a sacar a su padre de la cárcel y usó todas sus conexiones en el medio periodístico para dar a conocer su historia. Su valor le costó llamadas amenazantes a su celular, que no pararon hasta el 2010. “Aplaudo el valor de los ciudadanos responsables, que ante los abusos de la autoridad actúan con dignidad y congruencia. Después de lo que le ocurrió a mi padre levanté una denuncia ante la CNDH.”
–¿Por qué usted afirma que la verdadera resistencia es la poesía?
–Un elemento fundamental en la poesía es la honestidad, un poeta experimentado sabe detectar cuando un autor no está sintiendo genuinamente lo que dicen sus versos. Todos somos testigos de una realidad, y debemos denunciarla con la misma honestidad que se debe escribir la poesía. Lo que ocurre alrededor puede ser demasiado monstruoso, una de mis alumnas vio a una camioneta arrojar la pierna de un cuerpo desmembrado; para tolerar la destrucción no queda más que crear, llámese poesía, pintura, escultura, u organizaciones civiles. Al impulso de muerte que nos rodea solo podemos responderle con un impulso de vida, como decía Freud.
El arte sirve como herramienta denunciatoria, sin embargo algunas propuestas artísticas enaltecen antivalores. Un claro ejemplo es la vanguardia futurista que en 1908 declara lo siguiente a través de su manifiesto “Queremos glorificar la guerra –única higiene del mundo– el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los libertarios, las bellas ideas por las cuales se muere y el desprecio de la mujer.” Es evidente que estos artistas mantienen una postura machista y en su obra reflejarán el mismo pensamiento.
“Es válido que una corriente artística use un antivalor; los futuristas no fueron los primeros en hacerlo, las obras del romanticismo se volvieron muy populares en toda Europa y fueron un factor que aumentó los suicidios entre los jóvenes de la época” El ejercicio artístico debe ser ante todo libre; “si un artista desea enaltecer el machismo o el nihilismo está en su derecho, sólo diría que puede ser peligroso por las interpretaciones equivocadas, todo debe ser visto dentro de su contexto histórico y social.”
El machismo aún es vigente en la sociedad mexicana, las comunidades con alto porcentaje de población indígena mantienen usos y costumbres que van contra los derechos inalienables de la mujer. La falta de educación sólo empeora el machismo en algunos municipios de Morelos, Jojutla es uno de ellos, y también es el lugar de nacimiento de Alama Karla Sandoval.
–¿Qué opinas del feminismo?
–Creo que es una doctrina incluyente, para gente inteligente y sensible. Algo que me parece contradictorio es que actualmente algunas mujeres tienen miedo de ser llamadas feministas, creo que el término se ha satanizado y se confunde a una mujer feminista con una mujer problemática. Me considero feminista porque creo en la equidad entre los hombres y las mujeres, no estoy de acuerdo con la cultura patriarcal en la que vivimos.
Las estadísticas muestran que Jojutla cuenta con una población de 3156 personas sin ninguna escolaridad, 10643 tienen una escolaridad incompleta, 8027 tienen una escolaridad básica y 12579 cuentan con una educación post-básica. Sólo un total de 3827 jóvenes entre 15 y 24 años de edad han asistido a la escuela. Estas cifras muestran que el rezago en educación en este municipio, sin embargo Alma Karla Sandoval Arizabalo es un orgullo para Jojutla, Morelos y México.
“Entre muchas razones me gustan las golondrinas porque es el ave del reencuentro, creo en el reencuentro entre personas, y creo especialmente en el reencuentro con tu lugar de origen, uno siempre debe volver para impulsar a los que se quedaron.
Toda experiencia y tema en este mundo está unido a la persona por un hilo de subjetividad. El modo en el que una persona ve y juzga un evento puede ser completamente diferente a la opinión del resto. Cada persona construye la realidad desde su perspectiva, el verdadero reto es conciliar las diferentes visiones, y construir la alteridad.
Para poder entender de mejor manera este mundo poliédrico debemos recurrir al testimonio de otros seres humanos, y no hay otro mejor que la literatura. Cada obra y cada autor nos remiten a un microuniverso. La inspiración más obvia del ser humano es su entorno, el mundo físico que lo rodea. Eduardo Galeano ha encontrado en su entorno la fuente inagotable de inspiración. Su obra Las venas abiertas de América latina retrata de manera realista la explotación que ha sufrido el continente a manos de compañías transnacionales, especialmente norteamericanas. La Fruit Company, en Guatemala, es un ejemplo perfecto del vampirismo. Se apropiaron de las tierras y esclavizaron a los indígenas para obtener enormes ganancias, y todo con autorización de un gobierno corrompido. La denuncia de Eduardo Galeano es oro puro, para él lo más importante es cambiar las injusticias con literatura. Por eso sus textos usan un lenguaje coloquial, y apasionante, que calienta la sangre del lector. Ese es su enorme acierto, convertir la literatura en un arma denunciatoria, y además un arma que el pueblo sabrá usar.
La escritura de Galeano es sumamente realista, con humor negro, muchas veces una sátira de los grupos que detentan el poder. Galeano no despega los pies del piso ni por un segundo. A veces la experiencia humana no queda en el mundo terrenal, levanta el vuelo y se eleva entre las nubes y la imaginación. Para dar cuenta de esas experiencias está Borges y sus cuentos fantásticos. A este hombre le sobra el conocimiento, con su erudicción crea mundos fantásticos donde el tiempo se confunde y se viven los sueños. Tanta erudicción nos confunde y nos hace creer lo que cuenta, pero algunas veces nos deja mareados y en el suelo. El lenguaje y contenido complejo de Borges lo hacen más exclusivo, sólo para aquellos que ya tienen las alas para volar.
Sería perfecto que existieran un híbrido entre Galeano y Borges, una persona que mezclara el mundo fantástico y la cotidianidad. Para mí esa persona existe, y es Julio Cortázar. Este hombre fractura la realidad, de dicha línea emergen las criaturas más fantásticas, dignas de los mitos griegos. Para lograr un efecto tan poderoso de fractura, Cortázar tiene que construir con igual maestría la ficción y la realidad. En la novela Rayuela, Cortázar explota las coincidencias sorprendentes que hacen posible la reunión de dos enamorados. Según Cortázar esas coincidencias y experiencias hacen que la terrible realidad, como la que nos describe Galeano, sea más llevadera.
Julio Cortázar sólo toca la realidad para despedazarla, pocas veces denuncia y critica las injusticias de los sistemas de poder. El estilo de Cortázar es parecido a la corriente modernista, ambos crean mundos imaginarios con criaturas mitológicas, y un tiempo que transcurre como en los tiempos de hadas. Los resultados son hermosos, pero al fin y al cabo una fuga de la realidad.
La vida puede ser dolorosa e implacable, también la búsqueda del conocimiento, y al mismo tiempo una fantasía. Los autores nos demuestran que la experiencia humana es una gema facetada, cada faz debe ser apreciada por su propia belleza. Para poder hacerlo Galeano, Borges y Cortázar recurrieron a la innovación. Galeano con su redacción hiperbólica, metafórica y excitante, como él decía: “Poesía para el pueblo”. Borges por su parte incluye citas, datos históricos, redacción alargada que favorece el suspenso, sin darte cuenta te transporta a un mundo diferente; por último toda la fantasía de Cortázar es una burla a los cánones y a la monotonía.
Todos ellos se caracterizan por haber dado una bocanada de aire fresco a la literatura. Octavio Paz es un maestro del análisis, la reflexión, el lenguaje poético y la experiencia metafísica. Es un experto que se apega a la misma receta para obtener el mismo resultado. Los cánones a veces encasillan la expresión del ser humano, producen obras esperadas y sin aliento a nuevo. Lo importante en la literatura es ser honesto, expresar con libertad lo que tú quieras en la manera que tú deseas. Para mí eso es lo más valioso de escribir y crear.
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El Popol-vuh y el Génesis son documentos que demuestran el carácter mitológico del ser humano. Las culturas que los adoptaron como guías rectoras de la vida, estaban conectados al significado de estos textos de una manera tan profunda, que sólo puede catalogarse como inconsciente. La persona que podría explicar la estrecha relación entre el ser humano y sus mitos, es únicamente Carl Gustav Jung. Él diría que todos los mitos reflejan el inconsciente de toda una civilización, es decir son el contenedor del inconsciente colectivo. Este inconsciente compartido por un gran grupo humano, está conformado por todos los arquetipos y sus significados.
El Génesis cristiano mantiene la importancia de un Dios omnipotente responsable de toda la creación. Él solo creo el mundo, fue lo suficientemente poderoso para hacerlo. Este mito contiene la esencia del pensamiento individualista de las culturas occidentales, donde lo importante es el esfuerzo individual, lo que vale es llegar a la meta por tus propio meritos. De este pensamiento nace la ideología política y económica característica de las sociedades occidentales, el liberalismo y posteriormente el capitalismo. Del lado contrario está el Popol-vuh, en este texto la creación queda en manos de un grupo de dioses, algunos eran más poderosos que otros, pero todos cooperaban en la creación de la tierra. Este pensamiento de cooperación y solidaridad es característico de las culturas orientales, también de las mesoamericanas. Queda muy claro que este tipo de culturas necesitan a un líder que los guie, así se ve en el Popol-vuh. Los dioses menores no pueden actuar sin recibir las instrucciones y recomendaciones de los dioses más viejos. Des este tipo de ideología se desprenden los gobiernos paternalistas, donde el mandatario es venerado por sus seguidores.
Sólo un niño pequeño creería un mito, una leyenda o una fábula. Nadie acreditaría el testimonio de un ser desconocido. Pocos harían caso a una historia que no vieron con sus propios ojos. Todos, por más confiados que seamos, mantenemos un poco de incredulidad frente al acontecer de los días. Dudamos si el noticiero dio a conocer el verdadero saldo de muertos, dudamos que el gobierno haya creado más empleos, incluso dudamos de nuestra propia familia. Pero si dudamos de todo y de todos, por qué no desconfiamos de la literatura; seguimos las historias con tanta convicción, y pocas veces nos preguntamos si pudieran ser mentiras.
Antiguamente existió un puente fortísimo entre la literatura y la realidad. En ese tiempo, cuando los pueblos construían su cultura con ladrillos de palabras, fue cuando el mito definía lo que era real, verdadero y trascendente. El mito cumplía la función que hoy encomendamos a la fe, la historia y el arte. Los relatos sobre la creación de la tierra, los mares y el cielo configuraban toda una estructura social; los sacerdotes y oráculos eran los que designaban el destino de los pueblos, dependiendo de los mensajes que enviaban los dioses.
La sinergia entre literatura y realidad se debilita durante la Revolución Francesa, cuando los enciclopedistas y los científicos iniciaron la redefinición de conceptos antiguos. En ese momento el mito es fracturado en sus tres componentes: la religión, la historia, y el arte. La religión únicamente se encargará de la fe, la historia registrará los eventos colectivos trascendentes y verdaderos, el arte expresará la subjetividad de la experiencia individual.
Con la disociación del mito quedó muy clara la diferencia entre el arte y la historia, también entre la literatura y la realidad. La realidad requiere de comprobación científica para ser catalogada como tal; la literatura es un espacio donde los artistas pueden contar lo que sea, pueden crear ficción.
Aunque la historia se haya quedado con las “verdades” y la literatura con las “mentiras”, eso no permanecería estático por mucho tiempo. El carácter científico de la historia es su talón de Aquiles, es su propia perdición, ya que todo necesita comprobarse y todo puede ser puesto en duda. La duda es el primer paso del método científico, si no lo creen pregúntenle Descartes. La característica que parecía darle superioridad a la historia frente a la literatura, ahora la hace blanco de desconfianza y modificaciones. En cambio la literatura, que siempre se ha encargado de la “ficción” permanece inamovible, las cosas pudieron haber pasado como lo cuenta la literatura, nadie se molesta en contradecirlo.
La gran diferencia es que la historia busca la veracidad, por ende la exactitud; la literatura busca la verosimilitud, es decir la posibilidad de que las cosas pudieran haber pasado de cierto modo. Esa característica hace más verdadera a la literatura que a la historia, la mantiene como el testimonio más confiable de la condición humana. Por eso no me sorprende que cuando leo a Kafka, Joyce, Becket o a cualquier otro, su obra exprese de manera tan similar lo que yo siento. Por eso que no tengo más remedio que creerles.